martes, 8 de septiembre de 2009

Comercio y seguridad alimentaria

Los consumidores en las últimas décadas se han ido acostumbrando a precios asequibles y a una oferta diversificada y constante durante todo el año de alimentos. Sin embargo la globalización del comercio internacional introduce nuevos riesgos y desafíos en lo concerniente a la inocuidad alimentaria, que ocasiona mayores costos.
El comercio internacional deberá incorporar nuevos costos por gerenciar, monitorear y mantener la calidad e inocuidad de los alimentos.
Lo que se debe tener en cuenta es que, la incorporación de métodos y tecnologías que permitan a los alimentos tener mayor y mejor conservación y mayor seguridad desde el punto de vista de la inocuidad, implica mayores inversiones tanto desde los Estados como del sector privado.
¿Puede haber un mercado para alimentos seguros cuando la seguridad no puede ser observada?
¿Los alimentos contaminados con patógenos, portadores de enfermedades, pueden tener el aspecto olor y sabor de alimentos libres de ellos?.
¿Si los consumidores  no pueden diferenciar, hasta cuando ya es demasiado tarde,   los proveedores de alimentos tendrán incentivos para producir alimentos más seguros?
¿Si los consumidores no pueden discernir la seguridad agregada estarán dispuestos a pagar más por ella?
Resulta necesario un delicado equilibrio entre el cuidado de la salud humana y las reglamentaciones que introduzcan las nuevas técnicas, sin transformarse en barreras al comercio o incrementos de costos innecesarios.
 Algunos episodios dramáticos ocurridos en el pasado reciente, de los cuales el de mayor impacto ha sido sin duda el tema de la “Vaca Loca”, han llevado a los Gobiernos, asociaciones de consumidores y organismos de control a incrementar los métodos de control y verificación.
Cuando no existe un mercado para la seguridad ni manera en que los consumidores puedan decidir  cuanta seguridad comprar, los niveles de seguridad permanecerán bajos. Ante la noticia  de problemas de seguridad alimentaria los consumidores reaccionan cortando el volumen de sus compras.
Dado este panorama de relativas incertidumbres ante la cuasi imposibilidad de riesgo cero, los consumidores le han otorgado a las marcas y su antigüedad un efecto de intangible reaseguro sobre la inocuidad y en muchas ocasiones de calidad.

Claudio Sabsay
Ex Subsecretario de Política Alimentaria y Alimentos de la Nación
Ex Presidente del Codex Alimentarios para América Latina y el Caribe

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